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Revolución entre viñas y castillos

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  • Antonio Candelas
  • 2025-03-08 00:00:00

Casa Rojo, la bodega que rompió esquemas en Murcia, acaba de dar un salto a la Ribera del Duero llevando consigo no solo el legado de su carisma, sino una nueva forma de entender el vino. La idea es clara: ser dinámicos sin perder el foco del territorio.


L a Ribera del Duero es conocida por su historia, por sus vinos, por sus paisajes en calma. Pero, en medio de todo eso, hay algo que irrumpe con la fuerza de un relámpago: la nueva bodega de Casa Rojo. No es solo un espacio para elaborar vino, también es una obra arquitectónica que refleja la filosofía fresca y ágil de la bodega, un lugar que se reinventa constantemente sin perder de vista lo esencial. Es como si un rayo de modernidad hubiera aterrizado entre los castillos de Peñafiel y Curiel de Duero, dos gigantes de piedra que vigilan este rincón de la Ribera.

        
Luz, espacio y vino
El edificio de la bodega es un verdadero manantial de energía. La simplicidad de sus líneas, la amplitud de sus espacios, la abundancia de luz natural que se filtra por cada rincón lo convierte en un edificio que respira, que no se esconde detrás de adornos innecesarios, sino que destaca por su honestidad. Como si el propio vino fuera quien dictara cómo tiene que ser el espacio donde se crea. Grandes ventanales, materiales nobles como el acero y la madera, y una estructura que dialoga constantemente con el paisaje circundante: las viñas, el sol, las montañas. Cada elemento está pensado para optimizar el trabajo en la bodega, pero también para inspirar a quienes pisan este lugar. La arquitectura bella, pero también funcional; y, sobre todo, una suerte de susurro al alma, un recordatorio de que el vino es una expresión de lo que somos.
Con un diseño que no teme a la modernidad, pero sin perder el respeto por el territorio que lo acoge, la bodega de Casa Rojo en Ribera del Duero se convierte en una extensión de la misma filosofía de la marca. Está entre dos castillos, pero parece que, en lugar de ser una fortaleza, es un faro de creatividad. Y es que cada detalle, desde los amplios espacios donde se elaboran los vinos hasta los rincones pensados para el descanso de los trabajadores, habla de una bodega que se preocupa por cada paso del proceso. El espacio busca eficiencia, pero también invita a una experiencia, a una conexión profunda con el vino y la tierra.


Audacia sin límites
Si la arquitectura de Casa Rojo es arte del espacio, el lugar donde nacen sus vinos es artesanía del paisaje. Para encontrar la uva deseada, la bodega se enamora de Hontoria de Valdearados, en la parte burgalesa de la Ribera del Duero, donde viñas centenarias crecen sobre suelos franco arenosos a 900 metros de altitud. De aquí nacen vinos finos y nobles que reflejan la esencia ribereña. De estas cepas profundas surge Alexander vs The Ham Factory, un tinto de Tempranillo que encarna la Ribera: fresco, complejo y sobre todo fino. Entre sus vetustas hileras, aparecen plantas de Albillo Mayor, con las que Casa Rojo elabora La Malpagada, un blanco marcado por sus detalles de finas hierbas y hojarasca perfectamente equilibrados con la crianza. Su sapidez y persistencia lo convierten en un comodín gastronómico.
La apuesta por la innovación y el respeto al medio ambiente son clave en Casa Rojo. En Zazuar (Burgos), sobre dos hectáreas de cultivo ecológico, nace Clon 98, un homenaje a uno de los clones más equilibrados de Tempranillo que se han adaptado en la Ribera del Duero con gran éxito. Criado con mimo y fiel al terruño, es un vino que abraza el dinamismo sin perder su esencia, mostrando una fruta exultante, brillante, de gran pureza y una textura amable. Por útilmo, y ya desde las viñas de Pesquera y Curiel de Duero, surge Tinta Fina, un crianza fragante con una expresión calcárea precisa y deliciosa y un equilibrio maestro con la barrica que lo hace inconfundible. Un vino con historia, pero también con visión de futuro.
Casa Rojo Ribera del Duero es dinamismo en estado puro. Aquí, donde la tierra vive sin prisas, su bodega demuestra que el vino puede evolucionar conservando su autenticidad. Porque, en cada una de sus elaboraciones, la tradición se sacude el polvo del tiempo y el futuro se abre paso con el ímpetu de quien no teme reinventarse.


Casa Rojo Ribera del Duero

Ctra. de Peñafiel, s/n
47316 Curiel de Duero (Valladolid)

Tel. 983 910 519

www.casarojo.com

Instagram: @bodegascasarojo